sábado, 7 de abril de 2012

Cierto que el estudio seguía espantándola un poco. Le lanzaba miradas prudentes, estupefacta por semejante desorden y dejadez. Delante de la estufa yacían amontonadas las cenizas del pasado invierno. Aparte de la cama, el pequeño aguamanil y el diván, no había más muebles que un viejo y desvencijado armario de roble y una gran mesa de pino, atestada de pinceles, de colores, de platos sucios, una lámpara de alcohol, sobre la que había quedado una cacerola de fideos. Aquí y allá había dispersa unas sillas de enea despajadas, entre unos caballetes cojos. Cerca del diván, la vela de la víspera estaba tirada por el suelo, en un rincón del parque, que debía de barrerse una vez al mes, y entre todo aquello no había más que un reloj de cuco, un reloj enorme, con unos adornos de flores rojas, que parecía alegre y limpio, con su tictac sonoro. Pero sobre todo lo que la espantaba eran unos bocetos que colgaban de las paredes, sin enmarcar, una cascada de bocetos que descendía hasta el suelo, donde se amontonaban en un hacinamiento de telas tiradas en desorden. Emile Zola..La Obra

miércoles, 1 de febrero de 2012

La fiesta de Santa Águeda en Euskal Herria Resumen abreviado de la historia de la mártir siciliana Santa Águeda. Cuenta la tradición que era una hermosa joven de familia rica y distinguida y de una gran belleza que vivió en el siglo III. Durante la persecución contra los cristianos del emperador Decio entre los años 250 y 253 el senador Quintianus intento poseerla pero la joven virgen le dijo que ya estaba comprometida con otro esposo, Jesucristo. Quintianus no se dio por vencido y la entrego a manos de Afrodisia para que esta le sedujera con las malas tentaciones del mundo, cosa que no consiguió. Quintianus poseído por la ira mando que la torturasen hasta llegar ordenar que la cortasen los pechos. Su martirio fue el día 5 de Febrero del 251 DC. La fiesta de Santa Águeda en Euskal herria empieza la víspera del día 5 de febrero, esa noche cientos de personas formando coros recorren las calles de los pueblos cantando coplas en honor de la santa mientras golpean el suelo con makilas. Muchos estudiosos de la etnografía vasca han afirmado que esto proviene de la antigua costumbre pre-cristiana en que se celebraba la llegada de la primavera, la tierra era golpeada con palos para hacerla que despertase poco a poco, originando semanas después la época primaveral. Imaginémonos mucho antes de que entrase la religión cristiana en Eukal herria grupos de gente en esa misma fecha recorriendo los campos golpeando la tierra con makilas y cantando coplas. Algo parecido ocurre hoy en día, solo que en vez de con makilas y sin golpear el suelo, los hombres de Ituren y Zubieta se pasean por los campos entre los dos pueblos, haciendo sonar los cencerros. Respondiendo a un antiguo culto pretenden despertar a la tierra, dormida en el periodo invernal, otros en cambio, opinan que el estruendo lo que intenta es alejar pestes y plagas, predisponiendo la tierra para acoger la simiente En el país vasco Santa Águeda está relacionada con las enfermedades de la mujer, muy particularmente con los problemas de la lactancia y la fertilidad. La fiesta vasca que incluye Santa Águeda corresponde a una fecha que recorre todo el mes de febrero. En realidad, bajo estas fiestas quedan ocultos otra serie de rituales más antiguos, previos a la cristiandad y que se celebraban en un ciclo conformado junto a la Candelaria y San Blas los días dos y tres de febrero. Según los antropólogos mas versados, es el despertar de la naturaleza lo que celebramos. Esto es solo una breve reseña de la fiesta de Santa Águeda instalada en el rito vasco pre-cristiano relacionado con el despertar de la naturaleza, en unas creencias íntimamente ligadas con la madre tierra (Amalurra)

sábado, 10 de diciembre de 2011

Secretos de mi carpeta azul

Hoy he vuelto de nuevo a abrir mi baúl de los recuerdos, hace mucho que no lo abría, lo tenía un poco olvidado y eso que yo casi siempre recurro a lo pasado para contar algunas cosas, porque? Será porque el presente va tan rápido que casi no lo cojo y se me escapa y que el mañana está por venir y es incierto!! El caso es que siempre hecho la mirada para atrás y además creo que es un ejercicio muy pero que muy bueno
En mi pequeño baúl hay una carpeta azul con unos cuadernos, fotos y apuntes hechos hace muchos, muchos años, a mí me parece que llevan desde ayer, pero no es así, las gomas que cierran la carpeta están rotas, tienen tantos años!! Son tan viejas!! Así y todo sigue ahí, en el baúl esperando que yo la saque la abra y de a conocer sus secretos que en realidad no lo son. ¡¡¡Parece que me lo está pidiendo!!!
Mi carpeta azul mi carpetita. La que guarda recuerdos de mi niñez en la que guarde recortes de montaña y alpinistas de los Alpes, mapas, libretas y alguna foto junto con las listas de lo que teníamos que llevar cada uno en la mochila cuando íbamos al monte. Son recuerdos de tiempos cuando nos entro el amor por la montaña, de cuando íbamos al monte de lo más contentos con la mochila de cuero a la espalda y las medias subidas hasta debajo de la rodilla por encima del pantalón, imitando a los verdaderos montañeros que veíamos en las revistas y algunos libros de montaña.
He abierto mi carpeta he sacado todo sobre la mesa y a cien no, a mil por hora se me pasan por la mente eso días tan felices y tan intensos, podría decir que siento en mis dedos la rugosidad del granito y de la caliza, el olor de la piedra mojada, las noches pasadas entre mantas en la tienda de campaña, del frio de las mañanas, de los cantos del ruiseñor que nos despertaba. Ahora de nuevo guardo todo en mi carpeta y la meto otra vez en el baúl para que no se pierda nada, pero antes os quiero enseñar su contenido. Más de uno recordara esos tiempos vividos con la misma felicidad que yo los he recordado.


viernes, 28 de octubre de 2011

Un cuadro y una escultura

Varios ejemplos de cómo las emociones influyen en el artista y sus obras

Qué triste cae la lluvia en las casas de cartón! Así empieza una canción que siempre cantábamos, la cantábamos por Sestao en los bares o donde fuese, nos encantaba y además lo hacíamos bien. Bueno el caso es que desde hace muchos años tenia en mente el hacer un cuadro donde se reflejase esas casas tal y como yo las veía y me las imaginaba, casas de un barrio obrero, bajitas y muy juntas, algunas caídas hacia un lado por el peso de los años, pero a la vez no tan tristes como se dice en la canción.Yo me crie en un barrio humilde y obrero a la vez, hace cincuenta años, que barrio de la margen izquierda no era obrero? Nuestros padres eran obreros, eran pobres, nosotros éramos pobres, todos éramos pobres!! Pero teníamos dignidad, éramos mas conscientes de la clase a la que pertenecíamos y dentro de todo ello éramos más alegres y creo que también más felices, por eso digo que quería pintar unas casitas humildes pero a la vez alegres, muy alegres. Cuando después de los años realice mi sueño, creo que lo conseguí al menos yo me quede contento, hice unas casas de cartón y maderitas de cajas de frutas y hortalizas y las hice sobre cartón, las pinte de alegres colores y hasta las gotas de lluvia me parece que caen de verdad. Es una emoción que siempre he llevado conmigo y aunque la he plasmado en un cartón, la sigo llevando porque las emociones es algo que no se puede tirar. Que sería de nosotros sin ellas.
Otra emocion es sobre las mujeres que van al rio a buscar agua. Aquí me inspire en las mujeres del Rajastan que con sus saris multicolores van y vienen al río a por agua y a un poema de Rabindranath Tagore. También vi de muy niño como las mujeres iban al rio a por agua y a lavar la ropa, no llevaban ropas de llamativos colores pero en la lejanía que las separaba hacían lo mismo. Con esta visión de esas mujeres, cogí unas chatarras, hierros viejos y me salió esta figura a la que puse por título “El cantaros de todas las aguas”